Aves y piso de galpón, ¿podrían generar electricidad?

Aves y piso de galpón, ¿podrían generar electricidad?

(Cindy Burgos)

Un invento colombiano que genera energía de manera sostenible en lugares de alto tráfico podría ser una alternativa interesante para la avicultura comercial.

Investigadores de la universidad colombiana Uniminuto lograron patentar recientemente un generador de electricidad del tamaño de una moneda que se basa en el fenómeno de la piezoelectricidad o electricidad producida por la torsión o presión que algún agente externo ejerce sobre ciertos materiales.

Es una tecnología en evolución durante las últimas décadas —con aplicaciones en las industrias de aeronáutica y automotriz, por ejemplo—, que cada vez se hace más eficiente, pequeña y accesible. En ese camino está el invento colombiano; cada “moneda” de estas puede producir 0.2 vatios por presión recibida, gracias a materiales piezoeléctricos cerámicos y libres de plomo.

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Con seguridad, alguien estará pensando en ello, tendrá algún piloto o ya lo habrá implementado, no importa; en mi afán de encontrar opciones que hagan más sostenible y, por ende, atractiva la producción comercial de carne de pollo y huevo de mesa, pensé en decenas o cientos de miles de pollos y gallinas caminando, corriendo y saltando en sus galpones, generando energía a cada momento.

Desconozco el alcance técnico y la viabilidad de mi idea, no sé si la sensibilidad del material, mantenimiento, costo y reformas necesarias en pisos y camas de galpón cerrarán algún día números, financieramente hablando. Pero podría ser, no más ahora se puede medir el peso de los animales con básculas inteligentes en el suelo de estas instalaciones, ¿cierto?.

Además, en un mundo ávido por energías renovables y limpias, amén de incentivos oficiales a estas tecnologías y el atractivo de hacer que nuestros productos no solamente sean nutritivos y saludables, sino también capaces de alcanzar por artilugios de este tipo la muy mercadeable categoría de “carbono cero”, vale la pena siquiera plantear el asunto.

Animales que por sí mismos, sin hacer nada distinto a lo que hoy hacen mientras crecen y producen, generarían la energía suficiente para encender una bombilla o activar un dispensador de alimento. ¡Qué futuro podríamos llegar a ver!