En juego los antimicrobianos en la avicultura

En juego los antimicrobianos en la avicultura

En juego los antimicrobianos en la avicultura

Foto de Benjamín Ruiz

La declaración de la IEC en torno al uso de antimicrobianos en la industria avícola deja una serie de interrogantes a analizar.

La International Egg Commission acaba de hacer su declaración formal y oficial sobre el uso de antimicrobianos en gallinas ponedoras para la producción de huevos y ovoproductos inocuos a largo plazo. Anteponen la bioseguridad y las buenas prácticas pecuarias como las principales herramientas para la prevención de enfermedades.

Me pareció mesurada su postura, pero alineada con los organismos internacionales, mediante la cuestión de One Health de la OMS, FAO y OIE. No hay cuestionamientos (en el comunicado de la declaración) sobre el asunto de cuán fuerte o cierta es la resistencia a los antimicrobianos o de cuáles serán los efectos sobre la producción, salud animal y costo de los productos al consumidor.

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Hay varias voces que no están de acuerdo con la eliminación de los antibióticos en la producción pecuaria. Y a veces creo que se confunde la eliminación del uso de antibióticos con el uso responsable de estos. De ahí las etiquetas de “no antibiotics ever” (sin haber usado antibióticos nunca) que ya ostentan algunos productos y que es precisamente lo que el consumidor, informado o no, quiere ver.

Todo esto, no obstante, lleva a recapacitar sobre si en realidad estamos usando o no antimicrobianos en exceso. Si solucionamos —o enmascaramos— los problemas en producción avícola. Si estamos poniendo el dedo en la llaga de la bioseguridad en las remotas granjas avícolas o en las que están ya cerca de zonas urbanas. Y si estamos llevando a cabo las buenas prácticas pecuarias.

El enfoque One Health no es una mala idea. Se trata de echar a andar programas, políticas, legislación e investigaciones en los que se comunican y trabajan múltiples sectores para una mejor salud pública mundial. ¡Mundial!

Pero el gremio avícola no debe olvidarse de comunicar las cosas como son, incluida la necesidad de usar antibióticos cuando se necesitan. Tampoco olvidemos el antropoformismo que acecha continuamente en las actividades de producción animal. Una cosa no invalida la otra.

¿Ustedes qué piensan?