En pollo, tendencias sí se sintonizan con el negocio

En pollo, tendencias sí se sintonizan con el negocio

En pollo, tendencias sí se sintonizan con el negocio

(Free Royalty Free Image | Rawpixel.com)

Hábitos de consumo, familias más pequeñas y desconfianza por ciertas presentaciones habituales de este alimento muestran un filón interesante para la avicultura comercial.

Las denuncias de carne de pollo fresca inyectada con agua o de aves congeladas repletas de hielo no son nuevas, pero cada vez son más visibles por obra y gracia de las tecnologías de la información.

Cualquier ofendido denuncia y su mensaje puede volverse viral, afectando injustamente la imagen del negocio avícola, pues estas prácticas malsanas y tramposas se dan al final de la cadena, casi siempre en manos de actores no avícolas.

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Esa oportunidad para el timo la propicia el mismo gusto de nuestro consumidor, que prefiere todavía el pollo sin deshuesar, ojalá entero para trocearlo en su casa y luego guardarlo en el congelador e irlo preparando cuando sea menester.

Si el consumidor promedio latinoamericano abandonara mayoritariamente ese pensar, las opciones para el pillo en los comercios detallistas se reducirían, al igual que el riesgo sanitario. Y la tendencia parece mostrar que ese cambio está cerca, cocinándose.

Por un lado, los hogares son más pequeños, cuando no de una sola persona por residencia, con una amplia red de amistades, familiares y contactos. No hace falta entonces comprar todo un pollo para despresarlo, y tampoco se necesitaría que sea un animal tan grande.

Hace poco, Bloomberg informaba que los pollos pequeños (2 a 3 kg) vuelven a tener demanda en ciertos mercados por esa misma razón, lo que es una gran noticia para el negocio. Incluso, aves de 1.8 kg han demostrado ser ideales para horecas.

Un pollo pequeño está listo para el sacrificio más rápido, con una conversión mucho mejor y una manipulación en planta de faenado más eficiente. Sin duda, es una tendencia que desde la avicultura comercial no solo se debe celebrar, ¡también hay que promoverla!

Allí entraría a jugar el deshuesado, con un importante valor agregado. Los hogares pequeños latinoamericanos tampoco tienen tiempo para trocear o deshuesar y muy posiblemente pueden pagar la diferencia por ahorrarse la molestia, si no es abusivo ese margen.

Pequeño y sin hueso podría ser la nueva canción del pollo.