Un ALA (de pollo) que vuela

Un ALA (de pollo) que vuela

Un ALA (de pollo) que vuela

Foto de Ernesto Calderón

Latinoamérica es la única región del mundo que cuenta con un organismo de productores avícolas —la Asociación Latinoamericana de Avicultura— que celebra un congreso puntualmente cada dos años.

Para aquellos que no la conozcan, la ALA es la Asociación Latinoamericana de Avicultura, organismo fundado en 1970 en Buenos Aires, Argentina, exacta y significativamente en la Bolsa de Cereales de esa ciudad por representantes de Argentina, Brasil, Uruguay, México y Paraguay.

Ante el embate que representaban las aviculturas estadounidense y europea, la latinoamericana se mostraba débil e incipiente. Hoy, 50 años después, el panorama es otro. ¿Cierto?

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Hasta el año pasado, Isidro Molfese se encargó de la dirección ejecutiva de la ALA. Condujo con paso firme a la asociación y la llevó por el buen camino de la consolidación hasta los 25 congresos latinoamericanos.

Hoy hay otro liderazgo en la ALA, el de Juana Galván, con quien estuve conversando la semana pasada en San Pedro Sula, Honduras, durante el Congreso Centroamericano de Avicultura. Quedé gratamente sorprendido de cómo está trabajando este organismo.

En primer lugar, ya desde el año pasado le dieron una base, que es Panamá. Bien pensado. En medio del continente y un buen hub en cuanto a comunicaciones. Pero ahora la ALA trabaja en otros frentes. Galván, con experiencia en organismos internacionales, me contaba de dos proyectos en los que actualmente se ocupan. Uno es el de los simulacros de emergencias sanitarias, proyecto que pronto darán a conocer en detalle. El otro es el acuerdo de cooperación técnica recientemente firmado con el IICA en cuatro áreas: salud animal e inocuidad alimentaria, bioseguridad, sostenibilidad ambiental y comercio internacional. Estos proyectos se van a trabajar con los países miembros.

Además, ALA está en vías de entrar a proyectos de investigación con aplicación práctica en avicultura junto con la USPoultry, supervisados por un comité conjunto.

Por otro lado, el Congreso Latinoamericano de Avicultura se está reinventando para la próxima edición en Lima, Perú, brindándole una nueva imagen, una marca (Ovum), que sirva de base a los siguientes.

No sobra decir que Latinoamérica es la única región del mundo que cuenta con un organismo de productores avícolas que celebra un congreso puntualmente cada dos años. ¡La única! Y eso significa mucho.

Sin duda, es un ALA que vuela y esperemos que llegue muy alto, para que siga representando dignamente a los productores avícolas latinoamericanos. ¿Ustedes qué piensan?