Exportación de pollo argentino crecerá entre 15 y 20 por ciento

Exportación de pollo argentino crecerá entre 15 y 20 por ciento

En 2013 se vendieron a Venezuela 700 millones de dólares en esta carne blanca

El presidente de la Cámara de Empresas Procesadoras Avícolas de Argentina (CEPA), Roberto Domenech, proyectó que para la vigencia de 2014 “la exportación avícola se incrementará entre un 15 y 20 por ciento”. El anuncio se dio durante la reunión del directivo gremial con Carlos Casamiquela, ministro argentino de agricultura, quien expresó a su vez que “el crecimiento sostenido del sector avícola se debe al trabajo mancomunado entre los actores público y privado y a una fuerte reconversión industrial y al fortalecimiento productivo del sector”.

La información fue publicada en el sitio web oficial de la CEPA. El funcionario público destacó los logros alcanzados por el gremio, que en conjunto ha invertido cien millones de dólares anuales para la ejecución de un plan de expansión fijado en 2003. La primera fase de dicho plan, que se prolongó hasta 2010, llegó a su meta de 10 por ciento de expansión anual. La segunda fase, de 2011 a 2017, contempla una media de seis por ciento en cada vigencia, que se viene cumpliendo en promedio.

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Gracias a esta gestión, el consumo per cápita de carne de pollo en Argentina pasó de 18 kilogramos al año en 2003, a los 41 kilos registrados en 2013. En cuanto a la ingesta de huevos, ésta pasó de 135 a 242 unidades por persona en el mismo periodo. La producción de pollo en 2013 superó los 2.08 millones de toneladas, hecho que coincidió con el exceso de oferta en el mercado interno de las tres carnes principales (res, cerdo y pollo), motivando una caída en los precios desde marzo pasado.

En razón de esta sobreoferta, y de acuerdo a convenios comerciales suscritos entre los gobiernos de Venezuela y Argentina, la exportación de pollo gaucho a ese mercado andino ascendió a 700 millones de dólares el año pasado, un 29 por ciento más que en 2012, cuando se envió un volumen de 380 mil toneladas. “Fue crucial el aumento de las ventas al mercado externo, dada la sobreoferta de carnes en el mercado interno. De esta manera, la industria avícola local consiguió mantener los niveles de producción y conservar las fuentes de trabajo”, puntualizó Domenech.