La industria avícola mexicana está más fuerte después del brote de influenza aviar

César de Anda habla sobre el brote de influenza aviar en Jalisco, el cual estuvo a punto de salirse de control, pero que los avicultores mexicanos se están fortaleciendo a partir de esto.

César de Anda, presidente de la empresa Inova Alimentos, presentó lo que él describió como “su versión” de los acontecimientos del brote de influenza aviar H7N3 en el estado mexicano de Jalisco el pasado verano de 2012, durante la reunión de invierno del U.S. Poultry and Egg Export Council que se llevó a cabo en Washington, D.C. El Sr. de Anda comentó que el brote se produjo en la región más densamente poblada de aves en México, donde hay 150 millones de ponedoras en un radio de menos de 250 km. De hecho, hizo énfasis en que “esta debe ser la región más densamente poblada de ponedoras en el mundo”.

El brote

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La mayoría de las granjas de huevo en Jalisco tienen al menos 500,000 ponedoras, pero muchas tienen más de un millón de gallinas, para lo que de Anda añadió que las granjas son muy modernas. La primera notificación oficial de la influenza aviar H7N3 en Jalisco que se hizo al gobierno fue el 18 de junio de 2012, de acuerdo con César de Anda. Dijo que algunos productores con parvadas afectadas al inicio del brote esperaron hasta tres semanas antes de notificar al gobierno. Y hay una razón de peso: México no cuenta con un fondo para compensar a productores por despoblar parvadas, de tal manera que el Sr. de Anda supone que esta falta de garantía financiera es la razón por la que algunos de los productores esperan para notificar.

Una de las mejores cosas que la industria avícola hizo en respuesta al brote fue la de llegar a los medios de comunicación desde el principio, señaló de Anda. La industria se reunió con los medios de comunicación para explicar la situación y obtener la cooperación en la difusión de información importante, sin crear histeria. Dijo que la cooperación de los medios de comunicación fue vital, la población en general se mantuvo informada y ellos estuvieron bien informados. Además, dijo que el público mexicano se ha hecho sensible a las enfermedades zoonóticas, en especial después del brote de influenza porcina en México en 2009.

Control de la enfermedad

La cepa de la influenza de este brote fue altamente patógena. La erradicación del brote sólo podía lograrse con la despoblación o la vacunación, y de Anda, dijo que se tomó de inmediato la decisión de iniciar la despoblación de las granjas.

El virus se propagó rápidamente y la despoblación por sí sola no estaba funcionando. Así que las autoridades estuvieron muy cerca de perder el control del brote. Comentó que estaban a una semana y media, más o menos, de que se perdiera el control del brote y de la pérdida de 100 millones de aves. Lo que sacó de apuros a la industria fue la vacuna, la cual se desarrolló específicamente para este brote.

La vacuna solamente se podía usar en las cuatro semanas posteriores al anuncio del brote. Según de Anda, este tiempo de respuesta fue posible únicamente porque se omitieron algunas de las pruebas habituales. La cuestión es que la situación tan grave obligó a acelerar el paso; por otro lado, la vacuna resultó ser muy eficaz.

Se vacunó un total de 100 millones de gallinas. Las pérdidas finales ascendieron a 25 millones de ponedoras a finales de septiembre, de acuerdo con de Anda. Muchas de las pérdidas se debieron a la despoblación, no a la propia enfermedad. En su opinión, el origen de la cepa del virus de la enfermedad era una versión mutada de un virus de aves silvestres.

Importaciones de huevos para satisfacer la demanda

El consumo per cápita de huevo en México es de 380 unidades al año, por lo que el aumento en el precio del huevo causado por el brote atrajo mucha atención, señaló el Sr. de Anda. México autorizó la importación de huevos de Colombia y de EUA para compensar parte de las pérdidas.

Las ofertas iniciales de huevo entregadas en Laredo, Texas, fueron de $0.67 por docena, pero el precio rápidamente subió a $1.20 por docena. Dijo que mientras tanto hubo pérdidas por calor en el medio oeste de EUA, pero la demanda de México tuvo también algo de impacto.

El consumo diario de huevo en todo el país es de 300,000 cajas. La compra total de huevo por parte de México a EUA fue sólo el equivalente al suministro de un día para todo el país, mientras que las compras a Colombia ascendieron a mucho menos que esto.

“México y EUA están completamente ligados”, dijo de Anda. Explicó que esto se debe a que las necesidades de suministros avícolas de ambos países son enormes y a que son los únicos proveedores lógicos entre sí. Señaló que “tenemos que trabajar juntos para ser un complemento uno de otro, tenemos que trabajar juntos para compartir el mercado”. Dijo que México y EUA son parte de una región y que esta región tiene que ser capaz de competir con otras en el mundo, tales como la Unión Europea y Asia. Además de dirigir sus negocios, de Anda también es vicepresidente de la Comisión Internacional del Huevo y secretario de NAFTA Egg and Poultry Partnership.

Comentó que un grupo de economistas calcula que el brote de influenza aviar en México le costó a la industria avícola más de $900 millones de dólares y que la industria no ha recibido fondos del gobierno. Ya empezó la repoblación de las granjas afectadas, por lo que se estima que para marzo o abril de este año estén repobladas todas las explotaciones.

Aumenta el número de ponedoras

“Vamos a ser más fuertes. La industria local ahora está tratando de producir de una manera mejor, con menor riesgo y a un menor costo de producción”, enfatizó de Anda. “Queremos hacerlo con ustedes. No queremos competir con la industria de EUA. Vamos a competir como equipos diferentes en el mismo campeonato, pero creo que tenemos una enorme cantidad de vínculos. Compramos el 50 por ciento de nuestro grano y el 90 por ciento de nuestra soya de EUA, pero utilizamos mano de obra, creatividad, conocimiento y agua de México. Tenemos que afrontar los mercados comunes y es por eso que creo que tenemos que trabajar más estrechamente con EUA”.

El precio al por menor del huevo en México pasó de 25 pesos por kg (1.92 dólares) antes del brote, a un máximo de alrededor de 60 pesos por kg (4.62 dólares) durante el brote, comentó el Sr. César de Anda. El precio del huevo estuvo de 35 a 40 pesos por kg (2.7 a 3.08 dólares) a mediados de diciembre de 2012. Expresó que tiene cierta preocupación de que el precio del huevo en México se reduzca de manera importante cuando se vuelvan a repoblar todas las granjas de Jalisco, ya que hay operaciones en otras partes de México que han añadido aves en respuesta al aumento de los precios de los huevos causado por el brote.