Considere la incubación en los programas de salud aviar

Considere la incubación en los programas de salud aviar

La incubación y la salud aviar van de la mano a lo largo de la vida productiva del ave por lo que el control de los parámetros y su variación dentro de la máquina son de primordial importancia.

Es evidente que para obtener lotes de aves saludables es necesario comenzar con pollitos sanos, vigorosos y no contaminados por bacterias, hongos o virus que los puedan perjudicar durante su vida. Lo que no se entiende del todo en la industria avícola es el impacto que las condiciones subóptimas de incubación tiene en el desarrollo de órganos internos, que puede afectar la salud de las aves por efectos negativos en la inmunidad, funcionamiento cardiaco, fisiología intestinal, desarrollo de los huesos, locomotriz y desarrollo de la piel. El impacto negativo en estos tejidos y órganos puede causar problemas de salud que no se van a solucionar a nivel de granja. Muy probablemente el deterioro en estos sistemas fisiológicos que ocurre durante el desarrollo embrionario, por lo general por exceso de temperatura y/o reducción en la ventilación, no tiene solución durante la vida posterior a la eclosión, además de que siempre disminuye la capacidad de crecimiento y resistencia de las aves a condiciones adversas. 

Este artículo va a demostrar cómo la incubación subóptima es un problema constante y común en la industria avícola y que se presenta por los microclimas dentro de las máquinas incubadoras y nacedoras. Además, busca concientizar a los avicultores, veterinarios y técnicos sobre la importancia de procurar una mayor uniformidad en la incubación, así como encontrar, eliminar o reducir los microambientes de las máquinas. Adicionalmente se demostrarán los efectos negativos de la incubación subóptima en parámetros de salud aviar. 

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Detección y reducción de microambientes durante la incubación   

A nivel comercial, la incubación subóptima se presenta en pequeñas proporciones de los huevos incubados por problemas de microambientes dentro de las máquinas. Una pequeña parte de la población de aves se verá afectada, ya que crea aves que pueden no responder bien a vacunas, ser reservorio o multiplicadores de patógenos, o tener problemas de patas, muerte súbita, ascitis o problemas intestinales. 

No es fácil encontrar los sectores que causan una incubación subóptima dentro de las máquinas incubadoras comerciales. Las incubadoras actuales pueden contener entre 20,000 y 120,000 huevos, en función de su capacidad. Frecuentemente, en visitas a incubadoras en todo el mundo, hemos observado que de 1 a 5 por ciento de los huevos sufre incubación subóptima por microambientes con temperaturas y concentraciones de gases diferentes al promedio de la máquina. Estos huevos casi siempre están localizados en sectores dispersos de las máquinas en varios microambientes. Con fotos de infrarrojo es posible observar áreas más calientes o frías en las máquinas en la parte central de las bandejas, donde el aire no parece llegar cuando se hace el volteo (figura 1) o en bandejas especificas dentro de la máquina (figura 2). Estos sectores se convierten en microambientes con condiciones adversas para el desarrollo embrionario. En algunas ocasiones, estas condiciones puede afectar la viabilidad de los embriones, pero lo peor realmente ocurre cuando aceleran o demoran el desarrollo de tejidos. Estos cambios no controlados y excesivos en el desarrollo del embrión pueden causar daños internos casi siempre irreparables y principalmente una mayor variación en el tiempo de nacimientos. 

Razones de los microambientes  

Los microambientes se presentan frecuentemente por problemas de ventilación y capacidad de calentamiento o enfriamiento de las máquinas. El volteo de las bandejas durante la primera fase de incubación bloquea naturalmente el flujo de aire. Todas las máquinas están diseñadas para superar este bloqueo del aire durante el volteo, que generalmente lo hacen aumentando la velocidad del aire. Pero en la práctica diaria se observan defectos en la ventilación interna de las máquinas cuando las bandejas no se voltean uniformemente y/o con el ángulo de 40 a 45º, por problemas de mantenimiento de los mecanismos de volteo. En algunas ocasiones, los problemas se presentan por fallas en los ventiladores, bloqueos del flujo de aire por otros carros, bandejas u otros huevos. Cuando los huevos provienen de lotes de reproductoras que terminan el ciclo de producción, los huevos de mayor tamaño pueden causar obstrucción física del flujo de aire, lo que distribuye el calor o ayuda en el enfriamiento. 

Si el aire alrededor de los huevos de algunas bandejas no se remueve adecuadamente, la temperatura interna de los huevos aumenta, en especial desde el inicio de la tercera semana de incubación. Alrededor de estas bandejas que no tienen el mismo flujo de aire, las concentraciones de CO2 aumentan y las de O2 disminuyen. Los nuevos diseños de bandejas y de máquinas permiten una mejor uniformidad en la ventilación y en la capacidad de transferir calor o frío. Lógicamente los problemas de microambientes son mayores en sistemas de máquinas de carga múltiple comparado con sistemas de carga única. 

Los microambientes y desuniformidades en temperaturas internas de las máquinas son más comunes cuando el cuarto de máquinas no tiene un preacondicionamiento de temperatura y humedad del aire para evitar que los sistemas de calefacción, enfriamiento o humidificación internos de las máquinas tengan que trabajar constantemente. En incubadoras en donde el enfriamiento depende en parte de la aspersión, pueden ser negativas las temperaturas muy calientes del cuarto de máquinas. También, cuando el aire externo es muy seco, los sistemas de aspersión internos de las máquinas también pueden trabajar en exceso y crear áreas húmedas, con temperaturas más bajas que el resto de la máquina, lo que causa enfriamiento de algunos huevos, demoras al nacimiento y efectos negativos en el desarrollo de los embriones de ese sector humedecido. Las temperaturas muy frías del cuarto pueden causar que los reguladores de tiro o dampers tiendan a cerrarse para conservar energía, lo cual disminuye la renovación del aire con efectos mayores en áreas que tienen poco flujo de aire. 

Incubación y salud de las aves   

El mayor impacto de la incubación no está solamente en el número de pollitos nacidos, sino en cómo estos van a crecer y a desempeñarse. En publicaciones anteriores en Industria Avícola (Oviedo-Rondón, 2008; Wineland y Oviedo-Rondón, 2009) se analizó la importancia del manejo del embrión, la fisiología en este período, las diferencias entre líneas genéticas y las condiciones necesarias para un buen desarrollo. También se analizó la importancia de la incubación para evitar problemas de patas y del sistema locomotriz. A continuación veremos algunos efectos de las condiciones de incubación en el desarrollo del sistema inmunitario, la actividad enzimática e inmunitaria del sistema digestivo, la función cardiaca y la formación de la piel. Todos estos factores afectan el desempeño, bienestar animal, viabilidad, salud de los lotes e incluso pueden afectar algunas características de las canales. 

Sistema inmunitario: el desarrollo de la bolsa de Fabricio y el timo se reduce con las altas temperaturas (37.8 vs. 38.8C, 40.1-40.6C en la cáscara, a 65 ± 2 por ciento de HR) durante la incubación (Oznurlu et al., 2010) o incluso por temperaturas por debajo del óptimo (Alfonso et al., 2008). Este efecto puede observarse en los pollitos de una semana por claros signos de inmunosupresión, como se observa en el cuadro 1. 

Corazón: las temperaturas altas de la cáscara durante la incubación (38.9C) alteran el desarrollo del músculo cardiaco, reducen el tamaño relativo (por ciento del peso vivo) del corazón entre 15 y 30 por ciento al nacimiento (Leksrisompong et al., 2007; Oviedo-Rondón et al., 2012). Además, se pueden observar cambios en la proporción entre el ventrículo derecho e izquierdo. Las aves provenientes de huevos sobrecalentados durante la incubación tienen clara hipertrofia ventricular derecha, con lo que se puede comprobar un aumento de la mortalidad, especialmente debida a ascitis (Molenaar et al., 2011) o casos de muerte súbita con corazón arredondeado en pavos (Wineland et al., 2006). Hemos también comprobado que el músculo del corazón de los pollitos que eclosionan de huevos sobrecalentados tienen menos glucógeno almacenado, lo que facilita que sea un músculo que se fatiga más fácilmente, con arritmias que pueden derivar en muerte súbita. 

Tubo gastrointestinal: nuestros resultados de investigación y a nivel comercial indican que las temperaturas elevadas durante los últimos 4 días de incubación tienen efectos adversos sobre el crecimiento del embrión y el desarrollo del tubo gastrointestinal. Las temperaturas elevadas reducen la masa de los tejidos y la actividad enzimática. Por ejemplo, nuestro grupo de investigación ha comprobado que el peso promedio de los pollitos se reduce en solo 5%, lo que indicaría entre 2 ó 3 gramos menos; pero el tamaño relativo al peso vivo sin yema del proventrículo, molleja e intestino se reduce en 13 por ciento y 16 por ciento, respectivamente (Leksrisompong et al., 2007; Wineland et al., 2006a, b). El tamaño relativo del hígado también se reduce en 7 por ciento, y la longitud del intestino se reduce en un 10 por ciento. De la misma manera, hemos observado que la actividad de la enzima maltasa disminuye drásticamente en pollitos provenientes de huevos sobrecalentados en comparación con pollitos que fueron incubados a temperaturas óptimas. Todos estos efectos en conjunto tienen implicaciones en la capacidad digestiva de los pollos al nacimiento y probablemente en la incidencia de problemas intestinales y resistencia a parásitos. 

Por otro lado, las temperaturas elevadas durante incubación aceleran el nacimiento de algunos pollitos, y causan que duren más tiempo sin contacto con el alimento. En algunos casos, se ha observado que varios pollitos eclosionan al momento de la transferencia, más de 36 horas antes que el resto del lote. El ayuno de 48 horas, causa demoras significativas en el desarrollo del sistema linfocitario asociado al intestino. Estas demoras en respuestas celulares y humorales que también puede afectar migración de células a la bolsa, puede causar inmunosupresión temporal por hasta 12 días. Cuando no se reconocen los antígenos al inicio de la vida pueden dejar de generar respuesta. Las bacterias patógenas tipo Salmonella pueden colonizar el tubo intestinal, lo que causa que se conviertan en normales y difíciles de eliminar. Este problema se puede reducir con un buen control de temperatura y buscando mejor uniformidad en el manejo de los huevos desde la colecta, pasando por almacenamiento, transporte, y precalentamiento previo a la incubación. 

Piel de las patas: la pododermatitis es un problema de salud aviar común a todas las especies. Nuestras últimas investigaciones indican que las condiciones de incubación alteran el desarrollo de la piel de la superficie plantar de las aves. Un grupo holandés también acaba de reportar en julio del 2012, que la incubación es un factor importante en la variación observada en incidencia de pododermatitis en el campo. Nuestra investigación concluyó que una incubación óptima ayuda a obtener pollos con mejor estructura de la piel a los 22 días de edad. Falta por establecer cuáles condiciones de incubación son mejores para disminuir la incidencia de pododermatitis. Pero definitivamente, el estrés por temperaturas altas parece disminuir el desarrollo de varias camadas de la piel, lo que puede ser un efecto negativo. 

Mantenimiento y actualización de las incubadoras   

En muchas ocasiones las empresas avícolas consideran las incubadoras solo como centros de costos y poco se invierte en actualizarlas. Otras que no poseen incubadoras y compran pollito de un día, ignoran el impacto total que una mala incubación puede tener en el desempeño y salud de los pollos; solo utilizan la viabilidad y salud del lote durante la primera semana para valorar la calidad del proveedor. Algunas empresas todavía usan equipos de incubación de más de 30 años, cuando los embriones hoy en día demandan condiciones de ventilación y control de temperatura que estas máquinas no consiguen proveer. 

En cuanto a la evaluación de resultados, la mayoría de las incubadoras emplea la incubabilidad, el peso y las características físicas externas del pollito como únicos parámetros de calidad del proceso. Pocas veces se mantiene un control sobre características como yema residual y humedad de los pollitos al nacimiento. Excepcionalmente se observa que los gerentes de incubación tengan acceso a análisis estadísticos de correlaciones entre las condiciones reales que consiguen obtener en las incubadoras y nacedoras, y parámetros del desempeño del lote, incidencia de problemas de salud, e incluso datos de rendimiento de canales y defectos de estas en las plantas de sacrificio. Tampoco en cuanto a condiciones reales dentro de la máquina, como datos de registros automáticos de temperaturas, humedades relativas, concentraciones de gases y velocidades del aire registrados dentro de las máquinas, en varios locales diferentes.  

Conclusión  

Se necesita más observación, control de los parámetros y su variación dentro de la máquina, con la aplicación de ingeniería para reducir posibles áreas de microambientes nocivos dentro de las incubadoras. El uso de la termografía puede ayudar a detectar con fotos de infrarrojo las posibles áreas dentro de las máquinas para mejorar en ventilación y reducir los microambientes que se ha demostrado son nocivos para la salud aviar. Estas revisiones, constante mantenimiento de todas las máquinas y actualización de los equipos puede ayudar a mejorar la incubación para una mejor salud aviar. 

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