Pollo congelado importado se ofrece refrigerado en Colombia

Pollo congelado importado se ofrece refrigerado en Colombia

Esta peligrosa práctica, riesgosa para la salud de los consumidores, es denunciada por la gremial Fenavi.

Prácticamente desde 2012, cuando empezaron a llegar los primeros contingentes de pollo congelado estadounidense a Colombia en el marco del Tratado de Libre Comercio suscrito en ese año por ambos países, la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi) viene denunciando lo que considera “una riesgosa manipulación” de este alimento tan sensible a las malas prácticas sanitarias.

En la más reciente edición de su revista institucional Avicultores, Fenavi publicó, “Que se ha podido establecer que en algunas plazas de mercado, puntos minoristas y minimercados se continúa ofreciendo pollo refrigerado, importado de Estados Unidos, que previamente ha sido descongelado. Esta práctica puede afectar las condiciones de conservación del producto y poner en riesgo la salud de los consumidores”.

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Añadió el impreso que las ciudades más afectadas a la fecha son Barranquilla, Medellín y Neiva; “donde el pollo está siendo descongelado, reempacado y además, se le cambia el rótulo dejando el producto sin fecha de vencimiento ni ninguna trazabilidad, lo que se convierte en un incumplimiento a las normas nacionales vigentes y en un gran riesgo de salud pública. La Ley 9 de 1979 establece en su artículo 425 que una vez descongelado el alimento o la bebida no se permitirá su recongelación ni su refrigeración”.

De igual manera, el Decreto 2270 de 2012 define que la carne, incluida la de pollo, así como los cárnicos comestibles, una vez hayan sido congelados, no pueden ser descongelados para ser comercializados como productos refrigerados.

“Es importante destacar que todo establecimiento comercial debe cumplir con la normatividad vigente para evitar que el pollo pierda su calidad e inocuidad y se convierta en riesgo para la salud de los consumidores, por intoxicación causada por las bacterias que se multiplican cuando existe una mala manipulación e inadecuada cadena de frío”, reiteró la revista.

Finalmente, Avicultores explicó que además del riesgo sanitario que entraña el consumo de una carne que ha pasado de la congelación a la refrigeración, “Su expendio constituye un engaño para el consumidor que supuestamente está adquiriendo un producto fresco. Los consumidores pueden exigir su derecho y preguntar en los establecimientos antes de efectuar la compra si el pollo que están adquiriendo es importado y si estuvo previamente congelado y de esta forma, evitar llevar un producto que pone en riesgo su salud y la de su familia”.