Preguntas y respuestas: vacunación para derrotar al PCV2

Preguntas y respuestas: vacunación para derrotar al PCV2

Respuestas sobre el control de las enfermedades relacionadas al circovirus mediante la vacunación, hoy en día y en el futuro

Los efectos sobre la producción porcina del circovirus porcino tipo 2 (PCV2) están bien descritos, los cuales causan grandes incrementos en la emaciación, baja producción y alta mortalidad. Pero ahora contamos con una serie de vacunas efectivas contra el virus.

 

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Vacunación: ¿por qué está resultando tener éxito?

El virus es pequeño y como resultado tiene que ser relativamente sencillo. No está encapsulado o cubierto con una capa protectora, y por lo tanto la capa externa de la proteína de la cápside está muy expuesta y es fuertemente inmunógena. El virus parece ser también que fácilmente lo inhiben los anticuerpos circulantes, cuando sale fuera de la célula y se encuentra en la sangre (viremia)

 

Sin embargo, en el cerdo susceptible, el virus daña el sistema inmunológico: se desarrolla en las células que normalmente estimularían una respuesta inmunológica y producirían anticuerpos y células defensoras para luchar contra él.

 

El PCV2 es un virus de ADN, cuya proteína de la cápside se forma con un pedazo de ADN llamada marco de lectura abierta 2 (ORF2). Todas las vacunas se basan en este. Las vacunas son de virus entero atenuado (Circovac, de Merial) o un virus conjugado basado en un virus PCV1 no patógeno, pero con el ADN ORF2 insertado en él para producir la proteína de la cápside (Suvaxyn PCV2, de Fort Dodge/Pfizer). Otros han insertado el ORF2 en un sistema de baculovirus para producir una proteína purificada de cápside, que luego se incluye en la vacuna (Ingelvac CircoFlex – Boehringer Ingelheim; Circumvent PCV – Intervet/Schering-Plough).

 

Todas las vacunas parecen dar una buena respuesta inmunológica, pero cada una tiene sus propias ventajas y desventajas. Algunos de los adyuvantes que llevan el antígeno son bastante irritantes, los cuales se han relacionado con las reacciones en el lugar de la inyección. De hecho, en este caso realmente no es necesario un adyuvante potente, a diferencia de los comúnmente usados con las vacunas de micoplasma. La proteína de la cápside es un buen antígeno, el cual estimula la respuesta de los anticuerpos para detener la viremia, que se relaciona con todos los daños principales a la salud y mortalidad del cerdo. En contraposición, el Mycoplasma hyopneumoniae vive en las células superficiales del sistema respiratorio y no circula en el torrente sanguíneo, por lo que es un objetivo completamente diferente.


 


¿Por qué tenemos vacunas para cerdas y para lechones?

La vacuna para cerdas Circovac, fue la primera en aparecer en muchos países. Su concepto era que el lechón tenga una exposición pronta al virus (que era el caso al inicio de los brotes de PMWS), de tal forma que los anticuerpos maternos, ofrecieran por lo tanto, la mejor protección. Conforme el virus crece en las células del lechón y se libera al torrente sanguíneo, los anticuerpos maternos van a neutralizarlo y a estimular la propia inmunidad del lechón. Se ha notificado también que mejora la reproducción y el número de lechones vivos.

 

Con el desarrollo de la inmunidad natural en muchas piaras, el patrón de infección parece haber cambiado, por lo que la viremia sucede mucho más tarde, a veces en las salas de finalización. Para entonces, los niveles de anticuerpos maternos han declinado y quizás no sean suficientes para detener el desarrollo de la enfermedad. El método de la vacuna para las cerdas parece funcionar mejor cuando la viremia y la mortalidad debidas a la enfermedad se encuentra por debajo de las 10 semanas de edad. Trabajos recientes en España en sitios múltiples de producción mostraron que el pico de la viremia y la mortalidad se dio mucho después, a alrededor de las 14 semanas, a diferencia de las unidades de producción que principalmente son de un solo sitio en Dinamarca, en donde la edad pico era de 10-11 semanas.

 

Las vacunas de lechones se pueden administrar desde las 2 semanas de edad, aunque comúnmente es al destete. Por lo general, la inmunidad empieza a alrededor de las 2 semanas después de la vacunación. Por lo tanto, ofrecen protección de las 4-6 semanas de edad hasta el sacrificio. Esto explica su popularidad, especialmente en países productores con sitios múltiples, como EUA y Canadá. En el Reino Unido, donde la mayoría de los grandes productores tienen sitios múltiples, se vacuna a aproximadamente el 67% de los lechones que por ahí pasan.


 


¿Cuál es la relación costo/beneficio de la vacunación?

Creo que incluso las compañías de vacunas se sorprendieron con la respuesta de las vacunas, especialmente las de lechones. En Norteamérica, las vacunas de lechones se comercializaron desde noviembre de 2006, en donde el porcentaje total de cerdos vacunados es de aproximadamente 90% de la población. En Europa, uno puede fácilmente predecir que van a tener tanto éxito como las vacunas de micoplasma. Con base en la piara, la vacunación de las cerdas es de aproximadamente un tercio del costo de la vacunación de lechones, ya que son menos animales para vacunar, pero el rendimiento de las vacunas de lechones también es muy bueno, debido a su extraordinaria eficacia a largo plazo.

 

En una revisión reciente de piaras que usaban vacunas para lechones, encontré que incluso aquellas con infecciones muy leves (sin mortalidad), presentaron una mayor producción promedio por cerdo de 2.5 kg de peso vivo, lo que fácilmente cubre el costo de la vacunación. Cada uno por ciento de aumento en la mortalidad viene acompañado de otros 500 g de disminución de peso promedio, por lo que crece muy rápidamente la relación costo/beneficio. Solo muestra qué efecto tiene la lucha contra la viremia sobre los cerdos en crecimiento.


 


¿Qué hay del futuro? ¿Esperamos que haya cepas mutantes?

Esto siempre será difícil de saber. Se descubrió una mutación de PCV2a a PCV2b, la cual parece ser más patógena. Sin embargo, todas las vacunas se basan en PCV2a, las cuales parecen funcionar increíblemente bien. Actualmente, no hay información que indique que las circovacunas funcionan de forma menos eficiente contra cualquier otra variante del virus. Vale la pena mencionar que las mutaciones de la proteína de cápside viral todavía son menos del 10% diferente. El PCV2 es un virus diferente al PRRS, que es un virus de ARN encapsulado, en el que hemos observado una diversidad mucho mayor en las cepas. Prefiero pensar que es más como un parvovirus, que también es un virus muy pequeño de ADN no encapsulado, en el que durante más de 25 años se han empleado las vacunas con mucho éxito. – Pig International