¿Se “desintegrarían” los integrados en la avicultura?

¿Se “desintegrarían” los integrados en la avicultura?

¿Se “desintegrarían” los integrados en la avicultura?

(Ernesto Calderón)

El negocio avícola está lejos de niveles de explotación laboral en otras cadenas (como la confeccionista), pero es evidente que la presión por resultados está acabando con no pocos criadores por contrato.

El 85 por ciento de la producción de pollo en Estados Unidos la hacen granjeros que, sin tener una relación laboral directa con los grandes frigoríficos, vienen soportando buena parte de la presión por lograr la eficiencia y rentabilidad que han hecho de esta carne una de las más populares y más baratas en la primera economía mundial.

Ese mismo modelo ha sido copiado con distintos matices y penetración en otras partes del globo, incluida Latinoamérica. Y esa apropiación no ha estado exenta de controversia, como en los mismos Estados Unidos. Por ejemplo, en Brasil, Uruguay y Argentina, las quejas de los criadores por contrato, productores integrados o façoneros, como se les conoce, dan cuenta también de gravosas condiciones e incertidumbres.

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Todo eso hace que ellos mismos se cuestionen seriamente seguir viviendo de esta actividad, pero no sin antes asumir cuantiosas pérdidas por las inversiones que debieron hacer. Solamente en Uruguay, estos criadores se redujeron a la mitad a la vuelta de apenas cinco años.

Tablas de rendimiento cada vez más exigentes hacen que los ingresos al final no sean los esperados para estos criadores y ni siquiera tienen seguro el próximo contrato o la cantidad de este. Se han registrado casos de façoneros levantando 20,000 pollos en instalaciones de cinco hectáreas. De locos.

Los productores integrados argentinos dicen que los frigoríficos les reconocen ARS6 por pollo levantado cuando sus costos son de ARS10 y para obtener alguna ganancia deberían cobrar ARS11 o ARS12. Es una situación desesperante, pese a que el 95 por ciento de los pollos faenados en Argentina se crían bajo este modelo.

La genética, los granos, las vacunas, el combustible y las tarifas de energía tienen cotizaciones que se escapan casi por completo del control de los avicultores. Los salarios mínimos están regulados. Dentro de lo poco que se pueda estirar o comprimir a voluntad en la estructura de costos, está el margen de ganancia del criador… pero ningún material puede resistir al infinito.

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