¿Se escucharán estos cacareos desde el Tercer Mundo?

¿Se escucharán estos cacareos desde el Tercer Mundo?

¿Se escucharán estos cacareos desde el Tercer Mundo?

Ponedoras en jaula | Foto de Benjamín Ruiz

En la región se siente como una posibilidad cierta que se ordene desde la OIE proscribir la producción de huevo en jaula. ¿Será real ese temor?

Este mes, en la revista institucional de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia), su presidente, Javier Prida, enumeró uno de los que —a su juicio— es de los mayores desafíos para la agroindustria en ese país y Latinoamérica.

“Las consecuencias que tendremos por el pedido recibido por parte de la Unión Europea a la OIE (Organización Internacional de Sanidad Animal) para que se declare la prohibición mundial a la producción de huevos con animales enjaulados”, escribía el dirigente que lidera allí la entidad aglutinadora de los generadores de huevos y ovoproductos.

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Ese mismo temor se escuchó también en Colombia, pero esta vez se le hizo llegar de viva voz, y una vez más, a la más alta representante de la OIE. El reclamo provino de la gerente general del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), Deyanira Barrero, en reunión con la directora general de la OIE, Monique Eloit.

De acuerdo con un boletín oficial publicado este 30 de noviembre por la mencionada entidad sanitaria colombiana, “se expresó ante la OIE la preocupación del sector avícola, del Ministerio de Agricultura y del ICA al respecto de la No aceptación de las modificaciones propuestas para el sistema de aves de postura en jaula y de los inconvenientes que estas directrices pueden generar para el sector avicultor no solo de Colombia, sino en general para la mayor parte de la avicultura de la región”.

Al parecer, Eloit tomó nota (una vez más) y al respecto, como respuesta, “señaló la importancia de que se envíen los comentarios y los argumentos técnicos correspondientes, y, así mismo, considerar que no se rechacen por completo estas directrices y, de esta manera, evaluar cuáles aspectos podrían ser aplicados en un futuro para el bienestar de las aves”.

En este humilde foro hemos abogado por el respeto y la convivencia en competencia armónica de los distintos modelos productivos, sin dejar de señalar las contradicciones que los llamados sistemas alternativos muestran frente a criterios tan relevantes para el planeta como la sostenibilidad y la epidemiología.

Ningún sistema ofrece 100 por ciento bienestar y productividad. Ante tanta evidencia científica y empírica sobre ello, resultaría sorprendente que se decida ordenar una transición obligatoria mundial como la que se teme, sobre todo en nuestras sociedades acosadas por la pobreza y la inseguridad alimentaria. Esperemos que la cordura pese y no tanto la hipotética “mala conciencia”.