Comerciantes hondureños rehúsan vender huevos

Comerciantes hondureños rehúsan vender huevos

Toman tal decisión por la exigencia del Gobierno a 'mantener artificialmente' congelados los precios

“El huevo está a
punto de desaparecer del plato de los hondureños, debido a que los comerciantes
se niegan a venderlos al precio que fijó la Secretaría de Desarrollo Económico
porque no les resulta rentable ya que lo compran caro”, publicó a mediados de
febrero el diario catracho La Tribuna. El mismo rotativo constató la mencionada
escasez en visita a mercados populares. “Aquí la vida se está volviendo
insostenible, porque el salario a uno no le ajusta para alimentarse, ahora solo
compra arroz, frijoles y manteca, porque la carne está carísima y los huevos
que es lo que más al alcance está, no hay y si lo encuentra casi llega a los
cien lempiras (US$4.76) el cartón”, se quejó al reportero de La Tribuna la
señora Amparo Zúniga, quien no halló el producto en la feria del agricultor de
la colonia Villanueva, al oriente de la capital Tegucigalpa.

Días previos, la ya referida
instancia gubernamental determinó la fijación de cuatro precios de venta al
detal, de acuerdo al tamaño del huevo. A raíz de esta orden, “los comerciantes
decidieron vender solamente huevo grande a 78 lempiras (US$3.71) el
cartón, porque no les resulta detallar todos los productos”. Alegan productores
que el desfase en los precios se da por el alto costo de los insumos,
principalmente del concentrado para aves, que afirman subió más de cien lempiras
el saco de 25 kilos. Este incremento fue transferido a los comerciantes, que
dado el congelamiento de precios prefieren entonces no ofertar más este
alimento al público. “Yo compro la caja de huevos a 887 lempiras y solo le
ganan 60 lempiras, antes del congelamiento tenía una utilidad de 90 lempiras,
no nos resulta ya que tenemos que comprar el cartón y la cabuya para
empacarlo”, dijo a La Tribuna el comerciante Catalino Godoy.

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Los huevos son
parte fundamental de la dieta alimenticia de los hondureños y según
estadísticas gremiales, cada persona consume en esta nación centroamericana al
año unos 130 huevos o “blanquillos”, como tradicionalmente se le dice en este
territorio a esta proteína.