Escuchemos ahora qué dicen BRF y JBS

Escuchemos ahora qué dicen BRF y JBS

Escuchemos ahora qué dicen BRF y JBS

Foto cortesía de Associação Brasileira de Proteína Animal

Las malas noticias se riegan como pólvora. La explosión por el supuesto fraude de la carne brasileña, sacó a la luz la corrupción en la inspección de carne. Pero según mi punto de vista, sacó también a la luz la fragilidad de la vapuleada industria agro-alimentaria y la rigidez con que se acepta como verdad absoluta lo que sale publicado, sea cual sea la fuente.

Me parece que es el turno de que escuchemos lo que dicen BRF y JBS en sendos comunicados de prensa en sus páginas web.

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Para mí, hay tres puntos clave que listo a continuación:

  1. Certificaciones internacionales: BRF habla de que la planta de Mineiros, vedada por el gobierno, fue habilitada por países tan exigentes como Canadá, la Unión Europea, Rusia y Japón. Además, cuenta con certificaciones sanitarias internacionales, a saber, de BRC (Global Standard for Food Safety), IFS (International Food Standard) y ALO Free (Agricultural Labeling Ordinance). Aparte de todo, el mismo Ministerio de Agricultura de Brasil acababa de realizar una auditoría hacía menos de un mes.

Por su parte JBS bien dice que exporta a más de 150 países, entre ellos EUA, Alemania y Japón. Sus plantas recibieron 340 auditorías anuales de misiones sanitarias internacionales y de clientes. Asimismo, cuenta con certificación del BRC (British Retail Consortium), referencia global en calidad en la producción de proteína.

Me parece que son muchas y variadas las instancias, como para poner en duda a tantos jueces de su capacidad de evaluar la calidad de un producto.

  1. Contaminación del producto: se habla en los medios de salmonela, productos de calidad inferior, cartón o carne podrida. Demasiadas cosas a la vez.
    1. Salmonela: la salmonela es ubicua en el mundo y hay muchos tipos de ella. BRF aclara que la Unión Europea prohíbe que el pollo tenga Salmonella enteritidis y Salmonella typhimurium. No obstante, se encontró Salmonella saintpaul en algunos lotes de los cuatro containers que iban a Italia, tolerado por la legislación europea. ¿Por qué, entonces, prohibieron la entrada del producto fresco?
    2. Productos de calidad inferior: sorprende que se hablen de varias cosas, como cabezas de cerdo, junto con ¡pollo y soya! ¿De veras consideran al pollo y a la soya de calidad inferior? Si un producto de carne de res contiene pollo y soya, y no está declarado en la etiqueta, entonces el problema es del etiquetado, no de calidad inferior.
    3. Cartón: según BRF, esto fue una mala interpretación de un audio en la que un trabajador hablaba del material de empaque. Pareciera que vamos a tener que hablar como un texto de contrato legal, repitiendo todo mil veces hasta el hartazgo, para que quede claro.
    4. Carne podrida: la información publicada al respecto la encuentro un tanto inespecífica y tendenciosa. Pongo en tela de juicio la practicidad del uso de carne podrida.

Entonces, ¿por qué hasta ahora sale esto y nunca se habían mencionado irregularidades en las 234 unidades de JBS o en las 54 plantas de BRF? Repito, 234 y 54.

Condenaron a todo un país y a toda la industria de la proteína animal, quizás con poca cautela. ¿Ustedes qué piensan?