El productor de huevo está en la zona de confort

El productor de huevo está en la zona de confort

Las proteínas del huevo se pueden usar en batidos o barritas proteínicas. | Foto cortesía de Proan

Es imperante la necesidad de diferenciarse, de buscar nichos de mercado y de sacar nuevos ovoproductos o huevos.

La industria del huevo enfrenta desafíos muy importantes. Algunos demandan una atención inmediata y otros pueden esperar. “En Argentina y la región, hay avicultores que se profesionalizan y otros que se encierran”, dijo el Dr. Javier Prida, presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia). Y no es bueno encerrarse, “porque hay retos que no pueden esperar”.

La avicultura no se puede dar el lujo de mirar para otro lado. “En un mundo donde todavía el hambre no se ha solucionado, es difícil entender que nos impongan retos de lugares donde el hambre no es un factor común”, como “la tendencia europea, que viene en contra de lo que queremos hacer, pues encarece el alimento y deja de ser inocuo”.

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¿Bienestar animal o bienestar humano?

“Yo digo que los dos”, comentó Prida. Hay 60 años de desarrollo genético que han logrado un ave gran productora de huevo, con viabilidad y que se acostumbra a su entorno. Sin embargo, hay avicultores que no quieren abordar los retos de aves sin jaulas o en libertad y “no sabemos dónde va a terminar esto”.

“En la avicultura latinoamericana tiene que darse un debate grande con respecto al bienestar animal. No hay que mirar para otro lado, hay que afrontarlo”, señaló. “Nos están vendiendo una historia que no es cierta”. Para ello, hay que hablar de las dos caras de la moneda y que después elija la gente.

Por ejemplo, en 2015 Capia descubrió en el último análisis de mercado que hizo que el que el 87 por ciento de la gente estaría dispuesta a consumir huevo de gallinas libres de jaula es aspiracional, pero “al decirles que tendría un costo de un 40 a 100 por ciento más, se les va la aspiración”.

La tranquilidad del confort

El avicultor está en su zona de confort. Al avicultor por arriba de los 50 años no le interesan las nuevas herramientas de comunicación. “No le gusta que le cambien los paradigmas y cree que las cosas que hace están bien”, expresó el presidente de Capia. Por ejemplo, “no entienden el valor de las redes sociales, cuando el 80 por ciento de la comunicación global pasa por ellas”.

Son momentos en que la industria tiene que innovar mucho en canales de mercado, en nichos de mercado, en envases, en huevos diferentes. Hay mucha comodidad: casi el 94 por ciento del huevo de Latinoamérica se vende como huevo blanco o de color. Mientras, en Europa es al revés: “casi el 80 por ciento se vende en forma diferenciada y el 20 por ciento se vende a granel”.

El desafío es salir de la zona de confort. “Si sale de ella, va a obtener mejor rentabilidad, va a tener otro panorama, va a estar más preparado para cuando lleguen momentos adversos”. Parece que el avicultor latinoamericano piensa más en producir que en vender.

El adversario

“El adversario no está dentro de nuestra industria”, sostuvo Prida, “es el productor de leche, de snacks, de yogures, de sopas instantáneas”. Tiene razón: estas industrias van por lo mismo que quiere la industria del huevo.

Las multinacionales gastan mucho dinero en publicidad. En una de las sopas instantáneas se calcula que gastan unos 4 centavos de dólar por habitante de Latinoamérica. “Nosotros gastamos en Latinoamérica 0.007 centavos de dólar por habitante para promocionar el huevo”.

Recordemos que hay dos grandes limitantes: la capacidad de compra y la cantidad de alimento que se puede ingerir. “Para que nos elijan, tenemos que trabajar en conjunto, es ahí donde tenemos el primer y gran desafío: el trabajo en equipo”.

Hoy, la gente remplaza la carne roja con proteínas vegetales, la leche de vaca por soya o almendras. “Estamos dejando que esto siga avanzando, porque no queremos salir de la zona del confort”.

Hay que crear la necesidad

El huevo es un producto complicado. “Lo es porque no hemos invertido para que deje de ser complicado”. Hasta la década de 1950, la industria láctea vendía el 95 por ciento de sus litros en forma fluida. Hoy en día la leche fluida llega al 18 o 20 por ciento y el resto son subproductos. “Necesitamos productos con valor agregado”.

“Si a la gente vos no le vendés bien el producto y no la ayudás a que se familiarice, a que el producto le seduzca, la gente no lo va a comprar, no lo va a pedir. El mercado no te lo demanda, vos tenés que crear la necesidad”.

El huevo cocido como snack es un tímido intento que funciona más que nada para restaurantes o servicios de catering, para no tener que hervirlo y pelarlo. El problema de este producto es la corta durabilidad: unos 30 días con el huevo pelado y 90 días con cáscara. “La gente no quiere pelar el huevo”. Es más fácil sacar y abrir una barrita de cereal. “Pelar el huevo ya es un reto, un impedimento que lo aleja de la comodidad”.

El huevo podría ser un complemento de otro alimento, como en barritas con alto valor proteínico con albúmina o albúmina con cacao para batidos de deportistas. “¿Por qué no sacar pequeños batiditos para que los niños lleven a la escuela y no un jugo de naranja con azúcar? Recordemos que de niños tomábamos batidos de leche con huevo. Y era algo rápido”.

La experiencia argentina del consumo

La experiencia argentina nos enseña cómo en 12 años duplicaron el consumo del huevo. En 2002, consumían 129 huevos por persona. Para 2008, habían llegado a 216 y seis años después, en 2014, el consumo era de 256 huevos. Actualmente el consumo está en 280 unidades al año.

Afrontaron varias etapas:

  1. Trabajo gremial, con el compromiso de todos los actores del sector.
  2. Fortalecimiento del Centro de Información Nutricional (CIN), creado en 1999 y replicado en el Instituto Latinoamericano del Huevo, mediante dotación de recursos y personal capacitado, y planificación.
  3. Análisis de mercado
  4. Eventos especiales (omelette gigante, jornada de nutrición, Semana Mundial del Huevo y Semana Gourmet)
  5. Campaña de publicidad
  6. Responsabilidad social empresarial

Dos consejos para el avicultor

Prida nos brindó dos consejos. El primero, que el productor no deje de explorar, de tener presencia en las redes sociales, pues es una vía de comunicación de ida y de vuelta, constante y de contacto con todo el universo del consumidor.

El segundo es enfrentar a los retos que se vienen: enfermedades y bienestar animal. Explorar nichos de mercado. Crear un huevo diferente que represente, aunque sea una pequeña porción de la venta. “Diferénciense, no sigan igual”.

También sugiere que se exporte al menos el 10 por ciento de la producción. El camino del crecimiento tiene que estar dado desde la exportación, ya que estamos muy cerca del techo de consumo, como es el caso de México, Uruguay, Argentina o Colombia.


Atributos del huevo

Concientizar y educar a los integrantes del sector es una de las grandes tareas. “No podemos permitir que hablen mal de nuestro producto”, dijo Javier Prida. “Lo peor que podemos hacer es no entender el producto maravilloso que producimos”.

El huevo tiene ocho propiedades:

  1. Saborizante
  2. Colorante
  3. Emulsionante
  4. Coagulante
  5. Espumante
  6. Anticristalizante
  7. Aglutinante
  8. Conservante

Atributos del huevo:

  • viene en su envase original natural
  • envase inviolable
  • 100 por ciento natural, sin aditivos ni conservantes
  • es la mejor proteína animal, después de la leche materna
  • es una proteína de alto valor biológico
  • contiene todas las vitaminas, excepto la C
  • versátil para cocinar con dulce, salado, en bebidas, en postres
  • saciador del hambre
  • para todas las edades:
    • desde un bebé de seis meses
    • adolescentes en desarrollo
    • deportistas
    • chicos o chicas que quieren hacer dieta
    • abuelos, porque es palatable y fácil de masticar
  • accesible y económico, lo que no significa que sea un atributo de desprecio.

Menús con huevo en restaurantes

Capia le pidió a cada uno de sus socios en las 16 provincias que mandara como mínimo un restaurante amigo. Cada restaurante recibió libros con recetas de huevos, imanes, repasadores, delantales y diferentes cosas de marketing a cambio de que armara —para la Semana del Huevo en octubre— un menú con entrada del plato principal y el postre cuyo ingrediente estrella fuera el huevo.

La promoción se metió en los suplementos de cocina de los periódicos, así como en las revistas de gourmet y otras. “Hemos tenido una amplificación de la actividad mucho más importante de lo que creíamos”, señaló Javier Prida.


La industria argentina del huevo en cifras

  • 950 granjas productoras de huevo
  • 44.20 millones de aves de postura
  • 8.5 millones de aves en recría
  • 12,585 millones de huevos producidos en 2016
  • Consumo de 1,100 millones de toneladas de maíz y 400,000 toneladas de soya
  • 18,000 empleos directos y 7,000 indirectos
  • 5 millones de m2 de galpones
  • 220 millones de bandejas de cartón
  • 120 millones de cajas o estuches para huevos
  • 88.88 por ciento se comercializa en cáscara y el resto se industrializa
  • Se exporta el 4.2 por ciento de la producción total
  • Consumo de 283 huevos per cápita
  • El 5 por ciento de los huevos se produce en sistemas productivos sin jaulas.

Lee más en Industria Avícola Julio 2018.

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