Avicultores puertorriqueños, en alerta por huevos importados

Avicultores puertorriqueños, en alerta por huevos importados

El bajo precio de este alimento traído desde Estados Unidos está dejando sin mercado a los productores locales.

El presidente de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Héctor Iván Cordero, denunció que los grandes supermercados en la isla privilegian en su actividad comercial la oferta de huevo estadounidense “que se vende mejor que el nacional por tener un precio más bajo, pese a tener menor tamaño y no ser tan fresco como el que producen nuestras gallinas”.

Esta suerte de discriminación comercial tuvo eco en varios medios de comunicación, como el canal hispano estadounidense Univisión, que citando nuevamente a Cordero publicó que, “Ya resuelto el problema de la influenza aviar y repobladas las parvadas de gallinas en Estados Unidos, los detallistas de alimentos han vuelto a abarrotar el mercado de Puerto Rico como destino del excedente americano a expensas de liquidar la industria del nuevo local”.

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Agregó Cordero que, “Debemos recordar que prácticas como estas en los años 1980 y 1990, llevaron a la procesadora de pollos Picú a la quiebra, cuando la empresa Tyson hizo lo mismo con el pollo importado y de un mercado con 60 por ciento de pollo local hoy es menos del 12 por ciento. Actualmente, la industria del huevo en Puerto Rico cuenta con nueve productores y hace menos de 20 años eran más de 200”.

En respuesta a esa denuncia, la secretaria de Agricultura de Puerto Rico, Mirna Comas, instó a los consumidores a comprar los huevos producidos en la isla porque “son más grandes y más frescos”, y a paso seguido convocó a los representantes de los supermercados para discutir esta situación, según publicó el periódico El Nuevo Día.

El mismo diario reprodujo declaraciones del vicepresidente de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos, Manuel Reyes Alfonso, quien aclaró que “las principales cadenas de supermercados tienen hoy en su inventario huevos locales, así como los importados, a tono con la demanda y el bolsillo de cada consumidor. El huevo del país es más fresco y más grande que el importado, y su precio es mayor. La diferencia en precios puede ser hasta del 100 por ciento. Exhortamos al consumidor a que, si su bolsillo se lo permite, continúe apoyando la producción local”.